Si alguna vez has jugado Ajedrez contra una computadora, conoces la sensación: un pequeño error... y de repente tu rey está en problemas. Juega contra una computadora a toda su capacidad (y observa cómo elige movimientos excelentes al instante), ¡y puede ser brutal!
Las computadoras han estado venciendo a los mejores jugadores humanos durante décadas, ¡pero no siempre fue así! Entonces, ¿cómo pasamos de tableros de madera a bots invencibles?
Vamos a retroceder. ♟️
La primera “máquina de Ajedrez” no era una máquina
En 1770, mucho antes de la electricidad, el ingeniero húngaro Wolfgang von Kempelen presentó una misteriosa máquina que jugaba Ajedrez, el Autómata jugador de ajedrez. Parecía una figura de tamaño real vestida con ropas otomanas, sentada detrás de un gabinete lleno de engranajes con un tablero de Ajedrez encima.
La máquina recorrió Europa, derrotando a famosos aficionados al Ajedrez como Napoleón Bonaparte y Benjamin Franklin.
Solo había un problema: ¡dentro del gabinete estaba oculto un jugador de Ajedrez humano que hacía los movimientos! Los engranajes y ruedas solo eran de adorno, distrayendo desde un compartimiento del tamaño de una persona dentro de la máquina.
El secreto permaneció oculto durante más de 80 años, hasta que la “máquina” fue destruida en un incendio en 1854.
Una computadora sin computadora
El verdadero progreso en el ajedrez por computadora no se logró hasta 1948. Después de su trabajo crucial descifrando códigos alemanes en la Segunda Guerra Mundial, el matemático Alan Turing se dedicó a otro enigma: el ajedrez.
Junto con David Champernowne, Turing creó el primer programa de Ajedrez, llamado Turochamp. Este algoritmo era capaz de recibir información sobre una posición y elegir una jugada, utilizando un conjunto de reglas lógicas.
Turochamp fue desarrollado mucho antes de la invención de las computadoras electrónicas, así que todos los cálculos tenían que hacerse a mano. ¡Un solo movimiento podía tomar más de 30 minutos!
¿Lento? Sí, pero demostró algo importante: reglas claras y lógica paso a paso podían producir movimientos reales de Ajedrez.
El verdadero desafío (para los humanos *y* las computadoras)
En 1950, el matemático y científico de la computación Claude Shannon argumentó que el Ajedrez era la prueba ideal para la informática. Si fuera posible que las computadoras resolvieran problemas de Ajedrez, entonces la informática podría aplicarse a otras áreas y a nuevas preguntas.
En su investigación para desarrollar un algoritmo para jugar Ajedrez, Shannon tuvo que calcular una estimación aproximada del número total de posibles partidas de Ajedrez. Hoy en día, este número se llama el número de Shannon: 10120 (un 10 con 120 ceros) 🤯 ¡Eso es mucho más que el número estimado de átomos en el universo visible!
Sin embargo, Shannon no quería codificar todas las partidas posibles en su algoritmo. En cambio, quería considerar solo los movimientos “razonables” dándole a la computadora ciertos parámetros sobre cada pieza, la seguridad del rey y los conceptos básicos de una buena o mala estrategia.
¿Te suena familiar? ¡Así es exactamente como los humanos piensan sobre el Ajedrez!
Incluso hoy en día, sigue siendo imposible (para los humanos y las computadoras) calcular todas las posibilidades al elegir tu próximo movimiento. Si tu cerebro no puede ver todo en el tablero, no te preocupes. ¡Una máquina tampoco puede!
Una computadora finalmente alcanza el nivel
¿Sabías que los ingenieros de IBM jugaron un papel importante en el desarrollo del Ajedrez por computadora? En 1957, se inventó la IBM 704. Esta computadora temprana pesaba 9.7 toneladas y tardaba alrededor de 8 minutos en analizar 2,800 posiciones y elegir la siguiente jugada. ¡Esto fue una gran mejora en comparación con Turochamp menos de una década antes!
La computadora 704 utilizaba ocho parámetros preliminares para seleccionar hasta siete jugadas para un análisis más profundo y calcular hasta cuatro jugadas adicionales para cada una de las siete posibilidades. Este mismo sistema de parámetros y análisis de jugadas todavía se utiliza en los motores de Ajedrez modernos hoy en día, solo que mucho mejor y mucho más rápido.
Cuando las computadoras tomaron la corona
Para la década de 1990, las computadoras eran lo suficientemente potentes como para desafiar a los mejores del mundo.
La supercomputadora Deep Blue de IBM se enfrentó al campeón mundial Garry Kasparov en dos encuentros de seis partidas. En 1996, Kasparov venció por poco a la máquina, ganando tres partidas, empatando dos y perdiendo solo una. Pero en 1997, después de importantes mejoras, Deep Blue superó a Kasparov, ganando dos partidas, empatando tres y perdiendo solo una contra su rival humano.
Esto fue un punto de inflexión tanto para los jugadores de Ajedrez como para los científicos informáticos. El Ajedrez había sido considerado durante mucho tiempo una actividad noble, intelectual y creativa, algo más allá de un “simple” cálculo. Ahora, las máquinas habían demostrado que podían competir… y ganar.
Entonces... ¿todavía vale la pena jugar Ajedrez?
¡Por supuesto!
El ajedrez no se trata de vencer a una supercomputadora. Se trata de aprender, mejorar y disfrutar el juego. No dejamos de correr porque los autos sean más rápidos, y no dejamos de jugar ajedrez porque las computadoras sean más fuertes.
En su lugar, usa tu propia computadora portátil como oponente y entrenador. El curso de Ajedrez de Duolingo te enseña lo básico y te ayuda a mejorar tu estrategia. Y si te enfrentas a Óscar… tal vez pídele que sea amable contigo. 😉