Te damos la bienvenida a otra entrega de Querido Duolingo, la columna de consejos para todas las personas que aprenden idiomas. Ponte al día con las entregas pasadas aquí.
¡Hola, usuarios! La pregunta de esta semana es muy significativa para mí: no crecí siendo bilingüe, pero escuchar español a mi alrededor me motivó no solo a aprender idiomas por mi cuenta, sino a investigar cómo los bebés y los niños aprenden múltiples idiomas.
La pregunta de esta semana:

Este es un tema importante porque atraviesa a muchas familias en todo el mundo: aquellas que viven en comunidades multilingües, las que viven lejos de comunidades donde se habla el idioma, familias adineradas y familias de clase trabajadora, familias que hablan idiomas con menos cantidad de hablantes y aquellas que usan idiomas con millones de hablantes. ¡Y hay mucha información errónea sobre la crianza de niños bilingües y qué esperar, incluso entre maestros y pediatras!
Por eso es importante saber qué dicen los estudios:
1. Criar niños en cualquier idioma es difícil
Ya sea que tu familia use un idioma o muchos, ¡criar hijos es difícil! Los amamos, los protegemos y nos comunicamos con ellos de todas las formas que podemos… y eso puede implicar o no usar múltiples idiomas, usarlos consistentemente o usar uno menos de lo que nos gustaría.
Para muchas familias es simplemente difícil usar un idioma distinto al que se usa fuera del hogar, y los niños son muy sensibles a lo que se considera “normal” en la comunidad y en su red social en desarrollo: ¡los otros niños!
Si usar múltiples idiomas en tu familia se vuelve estresante o genera ansiedad, tus hijos lo notarán y podrían resistirse. ¡Y no quieres que sientan que usar el idioma que amas es un castigo o una tarea en absoluto! Haz lo que puedas, tanto como puedas, y no seas tan dura contigo misma el resto del tiempo.
Es natural que los niños quieran evitar sentirse diferentes o excluidos, y el idioma es solo un factor al que prestan atención. Sin embargo, eso no es un reflejo de los padres: es solo socialización.
2. No hay una única forma “correcta”
No existe una única forma “correcta” de criar a los niños bilingües. A veces, las personas fomentan una lógica de “un padre, un idioma”, y si eso funciona para tu familia y tu hijo, excelente. Sin embargo, esa no es la única manera de criarlos y ni siquiera es la mejor manera para que los niños aprendan dos idiomas. ¡Lo que funciona para una familia puede no funcionar para otra!
Hay muchas variables a considerar: ¿hablan ambos idiomas los padres? ¿Pasa más tiempo el niño con un cuidador? ¿En qué idioma se hablan los padres? ¿Cuál es el idioma de la comunidad? ¿Ambos padres lo hablan? ¿Está el niño rodeado de otros niños multilingües o niños que también usan los mismos idiomas? ¿Tiene el niño hermanos mayores que también usan (o no) ambos idiomas?
Como mencionamos antes, los niños son perceptivos. Si su papá finge no entender inglés en casa para usar otro idioma, pero luego usa inglés cuando sale a hacer mandados con él, ¡el niño se dará cuenta de eso incluso si aún no habla! Rastrear personas e idiomas es solo un tipo de patrón que los cerebros de los niños están analizando cuando se trata del lenguaje.
3. Los hablantes bilingües “equilibrados” son un mito
(o casi un mito.)
En realidad, existen muchos tipos de bilingües: algunos pueden entender varios idiomas pero no hablarlos todos, algunos están alfabetizados en un idioma pero no en otro, algunos se sienten mucho más cómodos con uno y son algo torpes con otro, y sí (muy, muy ocasionalmente) unos pocos tienen un dominio prácticamente equilibrado en dos idiomas. ¡Pero ese legendario bilingüe equilibrado no debería ser la medida del éxito para ti o tu familia (y tampoco para TI que estás aprendiendo idiomas)!
Eso se debe simplemente a cómo funcionan nuestros cerebros y cómo experimentamos el mundo. Es raro que las personas, incluidos los niños, tengan las mismas oportunidades de usar, escuchar, conversar y leer múltiples idiomas. Nuestros cerebros realmente dependen de ese tipo de práctica para crear conexiones entre las palabras y la gramática del idioma, así que es muy normal que algunas de nuestras conexiones cognitivas sean simplemente más fuertes que otras. Es importante destacar que esto cambia con el tiempo: usar un solo idioma en casa durante los primeros años de vida de un bebé le permitirá crear conexiones muy fuertes en ese idioma, pero después de comenzar la guardería, la escuela, las clases de natación y el club de matemáticas en el idioma de la comunidad, ¡el idioma “dominante” en su cerebro puede cambiar! Esto es especialmente común en los bilingües de herencia, quienes usan un idioma distinto en casa del idioma de la comunidad en la que se educan y pasan la mayor parte de sus vidas.
También es normal que los niños (y los bilingües adultos) mezclen idiomas. Las formas en que los niños mezclan idiomas pueden ser diferentes a como lo hacen los adultos, ya que todavía están aprendiendo, pero el principio detrás de la mezcla que hacen los bebés y el sofisticado cambio de código es el mismo: ¡nuestros cerebros utilizan los mismos sistemas para procesar todos los idiomas que hablamos! Usar todos los recursos disponibles para comunicarse es eficiente, en especial si solo tienes unos pocos años y escuchas (al menos) dos palabras para todo (después de todo, si tienes 3 años, probablemente usarás cualquier palabra que puedas para obtener esa golosina que está sobre la mesa).
4. Incorpora la lectura en ambos idiomas
La alfabetización en ambos (¡o todos!) los idiomas también es realmente importante para la competencia lingüística a largo plazo, especialmente cuando el idioma que se usa en el hogar es diferente del idioma de la comunidad. Por ejemplo, si usas español en casa y tu hijo aprende inglés en la escuela, ¡ser capaz de leer en español en realidad le *ayuda* a desarrollar sus habilidades de alfabetización en inglés! Quizás puedas ver un patrón aquí: para las personas multilingües, incluidos los niños, los dos idiomas no se restan entre sí. Todo lo contrario, en realidad se construyen y se apoyan mutuamente. Lo mismo ocurre con la alfabetización: los niños pueden "transferir" subconscientemente sus habilidades de alfabetización de un idioma a otro.
5. Evita las comparaciones
No compares a tu familia o niño con personas monolingües o con otros multilingües.
Hay factores únicos que contribuyen a la experiencia general del idioma de tu hijo, ¡y pueden ser realmente diferentes incluso para dos niños en la misma familia! Si comparas a dos niños, especialmente si se trata de familias multilingües diferentes, inevitablemente habrá diferencias en la cantidad de minutos por día que escuchan cada idioma, cuánto interactúan o leen en cada idioma, sus identidades, sus actitudes, etc.
Incluso los patrones particulares de cada idioma pueden ser distintos entre los niños. Algunos niños pueden pasar por un “período de silencio”, en el que escuchan y responden a diferentes idiomas pero no dicen nada (¡en ningún idioma!) por su cuenta. ¡Su dominio del idioma y las preferencias cambiarán con el tiempo, porque la vida de un niño está llena de cambios! Cada cambio desde el nacimiento hasta la guardería, preescolar, jardín de infancia y más allá viene acompañado de un nuevo conjunto de factores lingüísticos y una cantidad distinta de exposición e interacción.
¡Cada familia multilingüe es única!
El mejor consejo para criar una familia multilingüe es celebrar todos los idiomas de tu hijo y todas las formas innovadoras en las que usan esos idiomas. Si quieres leer más sobre estos estudios, consulta este artículo escrito por dos profesores de bilingüismo que realizaron gran parte de esta investigación personalmente.
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