Te damos la bienvenida a otra entrega de Querido Duolingo, la columna de consejos para todas las personas que aprenden idiomas. Puedes ver nuestras entregas anteriores aquí.

¡Hola a todos! Esta semana en Querido Duolingo vamos a responder una pregunta que ha estado en la mente de muchas personas, en varios países e idiomas. ¿Ya sabes la respuesta (o respuestas)? 

La pregunta de esta semana:

Ilustración de una carta de Querido Duolingo que dice: Estoy aprendiendo los nombres de los países en inglés y me hizo pensar “¿por qué no llamamos a los países por el nombre que usan allí? ¡Por ejemplo, a España se le dice Spain y a Sudáfrica South Africa! Muchas gracias, Marco Fronteras

Esta es una pregunta que se extiende más allá de los idiomas y hacia la cultura, la política y la historia, ¡así que te compartiremos la perspectiva lingüística! La cuestión del nombre de un país está relacionada estrechamente con quién se considera que está “a cargo”, tanto del idioma como del país. A menudo, el propio nombre de la comunidad es cambiado a la fuerza a través de procesos colonizadores, y el nombre que usa una comunidad para sí suele ser distinto del que usan sus vecinos para referirse a ellos (¡este es un fenómeno muy interesante, por si te interesa saber más sobre él!).

Aquí nos enfocaremos principalmente en países, pero estos factores también influyen los nombre de lugares como regiones y ciudades, como también los nombres que usamos para los idiomas.

Además, no siempre hay lugares con un solo nombre, ¡incluso para sus habitantes! En especial en las comunidades multilingües, puede haber pronunciaciones completamente distintas o nombres completamente diferentes. La ciudad española de Barcelona es un ejemplo de eso: en español de España, la “c” se pronuncia como una “th” del inglés. Sin embargo, la ciudad está en la región catalanoparlante de Cataluña, y en Catalán la “c” se pronuncia como una “s”. ¡Por este motivo, la pronunciación de “Barcelona” puede sonar muy distinta en español y catalán!

¡Veamos otras razones por las que nuestra pronunciación de los nombres de otros países puede no coincidir con sus nombres originales!

1. Dificultades de pronunciación

Así como sucede con otras palabras de los idiomas, los nombres de los países pueden contener sonidos distintos a los que usamos en nuestro idioma. A veces estos sonidos son completamente diferentes. Por ejemplo, los hablantes de inglés tienen dificultades para pronunciar correctamente la “r” (vibrante múltiple) de Costa Rica porque es un sonido que no aparece en muchas variedades del inglés.

Sin embargo, también es muy común que los idiomas usen sonidos similares a los que usamos en nuestro propio idioma. Entonces, ¿deberíamos aprender “r” del inglés estadounidense (que se articula más atrás en tu paladar) para pronunciar el nombre en inglés United States of America? Si usamos la “r” del español en su lugar, ¿sería realmente usar el nombre en inglés de EE. UU.? 🤷🏻‍♀️ ¡Qué gran pregunta filosófica!

Intercambiar sonidos similares parece algo razonable para los angloparlantes que no son costarricenses o para nosotros que no somos estadounidenses, pero si escuchamos una situación inversa (alguien con acento costarricense diciendo United States) podría no sonar “idéntica”.

2. Dificultades de escritura

Otro motivo que dificulta usar el nombre original de un país en nuestro idioma es por la ortografía: ¿somos capaces de escribir los nombres con sus caracteres y signos como tildes u otros?

El inglés muchas veces usa la misma ortografía de un lugar (como hace con France, Portugal, Tanzania, Argentina, Chile, Malta y Corsica) y, aunque usa pronunciaciones muy anglicadas, en general omite o adapta caracteres que no existen en inglés. Por eso, no escriben España con “ñ” (y dicen Spain) y omiten las tildes en Peru y Mexico. También hay muchos casos en los que son completamente capaces de pronunciar el nombre del país (Sverige para Suecia y Deutschland para Alemania) pero simplemente no lo hacen. De hecho, aunque lo hicieran, esos idiomas usan otros sonidos para las letras que tienen en común, así que aunque fueran escritos de la misma manera, no se garantiza que sean pronunciados “correctamente”.

Por supuesto, los nombres de muchos países son escritos con sistemas de escritura completamente distintos del nuestro, ¡y en esos casos se vuelve complicado pensar cómo representar la pronunciación del nombre original del país en otro sistema de escritura! Por ejemplo, aunque hay sistemas para representar las letras del árabe con el alfabeto latino, algunos sonidos árabes simplemente no existen en español. El nombre árabe para Irak es  العراق [al-3iraaq], con un sonido ع (que se representa con un 3 y se pronuncia en un lugar más atrás en la garganta de los que usamos para pronunciar en español) y un ق al final (que se escribe con una “q” y también se pronuncia más atrás en la garganta del lugar donde pronunciamos la “k” en español).

Esto significa que los hablantes de español tendrían que saber sobre las convenciones de las transcripciones de los sonidos del árabe… ¡que es algo que aprenderían las personas que aprenden árabe!

3. Traducciones para aclarar

Algunas veces, los nombres de los países incluyen partes o frases que pueden ser traducidas, lo que las hace más claras en otros idiomas. Es el caso del nombre que usamos en español para Sudáfrica: su nombre en inglés es South Africa, y precisamente south significa “sur” en inglés. Es el mismo prefijo que podrías encontrar en otra de las formas que usamos para hablar de América del Sur: Sudamérica.

Quienes aprenden inglés también tienen la experiencia de no “entender” un nombre en su propio idioma hasta que conocen su nombre en otros idiomas. Por ejemplo, los hablantes de inglés pueden no saber mucho sobre la historia o geografía de Netherlands hasta que se encuentran con el nombre que usamos en español: Países Bajos. ¡Entonces, podrían darse cuenta de que el nombre en inglés sigue la misma lógica: nether (bajo) + lands (tierras)! 💡

4. Falta de consenso

Así como sucede con Barcelona (¡y también Ibiza!), también hay muchos casos en los que no existe una única pronunciación para el nombre del país, incluso entre sus habitantes. Aunque un país tenga un solo idioma oficial, podrían existir diferencias entre los dialectos y acentos dentro del país que afecten su nombre. 

Un ejemplo de esto es Francia: el nombre del país se pronuncia con una sola sílaba en francés estándar, pero para muchas personas en el sur de Francia, el nombre está compuesto por dos sílabas (gracias a la influencia del occitano). Entonces, ¿es una de las versiones más “correcta” que la otra? ¿Cuál de las pronunciaciones deberían elegir los demás idiomas? ¡No parece que sea algo que deban decidir los otros idiomas! 

También hay otros países cuyos nombres tienen más de una pronunciación, incluso dentro de la versión estándar: por ejemplo, en Tanzania podrías escuchar tanto TanzaNIa (con acento en “ni”) y TanZAnia (con acento en “za”).

Además, con el paso del tiempo seguramente habrá cambios en la pronunciación (¡los cambios en la pronunciación son inevitables!), y esto es cierto para todos los idiomas: el idioma que se habla en tu país cambiará con el paso de décadas y siglos, e incluso también cambiarán los sonidos del español. ¡Sería muy difícil que todos los hablantes de español se comprometieran a seguir los cambios de pronunciación del nombre de otro país!

5. Reliquias históricas

Bien, creo que este es el motivo más fascinante de todos. 🤓 Hay nombres de países que varían muchísimo entre los distintos idiomas del mundo por motivos relacionados con la historia, los límites políticos y la cultura, así también como por el idioma.

Alemania es un excelente ejemplo de esto. A lo largo y ancho de Europa, los nombres para Alemania y las raíces del idioma alemán tienen raíces muy distintas:

Idioma Nombre para Alemania Nombre para el idioma alemán
Alemán Deutschland Deutsch
Español Alemania alemán
Finlandés Saksa saksa
Francés Allemagne allemand
Inglés Germany German
Italiano Germania tedesco
Polaco Niemcy niemiecki
Portugués Alemanha alemão
Ruso Германия
(Germaniya)
немецкий
(nemetskiy)
Sueco Tyskland tyska

¡¿Qué pasó aquí?!

Parte de la historia es política: Alemania no se unificó como país, sino hasta fines del siglo XIX y, previo a ello, lo que hoy en día es Alemania era en realidad una docena de naciones pequeñas, ducados e imperios. No existía “Alemania” tal como la conocemos hoy, y lo que se consideraba “alemán” como etnia (y como idioma) fue evolucionando con el tiempo y compitió con otros nombres para el país y el lugar (como Prusia, Baviera, Hanover, etc.).

Entonces, ¿de dónde salieron todos estos nombres? Las raíces de “alemán”, German, Saska y niemiecki reflejan a las distintas tribus germánicas que se expandieron por toda Europa Central y del Norte.

  • Los alamanes fueron una tribu o grupo de tribus del este de Francia y Suiza. ¡Quienes estuvieron en contacto con los alamanes tienen palabras para “alemán” y “Alemania” que remiten a esa tribu!
  • ¡Los germánicos fueron una tribu que podría ni siquiera haber sido germánica! Esta era la palabra usada en latín para un grupo particular de personas en el norte de Europa, y muchos idiomas europeos heredaron esta raíz en sus palabras para “alemán” y “Alemania”.
  • Los sajones fueron una tribu germánica del norte de Europa que eventualmente llegó al oeste de las Islas británicas, llevando su idioma con ellos.

Pero estas no eran las únicas palabras específicas para las tribus germánicas, las regiones donde algunas de estas tribus vivían o se relacionaban con estos grupos. Muchos de los idiomas y dialectos hablados por las tribus germánicas tenían una palabra similar a thiudisk para referirse a un grupo de personas, como una tribu. Esta palabra evolucionó de diferente forma en los distintos idiomas germánicos, lo que dio lugar a otras palabras que fueron adoptadas para referirse a la Alemania y al alemán de hoy en día:

  • Se convirtió en Dutch, y si sabes inglés quizás sientas algo de confusión: es la misma palabra que se usa en inglés hoy en día para decir “neerlandés”. 😵‍💫 Lo cierto es que en el siglo XIV se usaba en inglés para describir a los germánicos de Europa del Norte. Con el tiempo, la palabra evolucionó para referirse a los germánicos que viven en lo que hoy son los Países Bajos.
  • Se convirtió en Tysk en los idiomas escandinavos (¡que también provienen a su vez de las tribus germánicas del norte!).
  • Evolucionó hasta convertirse en tedesco en italiano, que es la palabra que hoy en día se usa para decir “alemán” en este idioma.

En cuanto a las palabras eslavas para “alemán” y “Alemania”, estas palabras con la raíz nemet provienen de la antigua palabra eslava que significa “callado” o “mudo”. Es probable que la usaran para referirse a los extranjeros que no hablaban (de manera adecuada)… ¡y cómo podrían hacerlo, si no hablaban lenguas eslavas! 😅 Algo interesante es que esta palabra de origen eslavo evolucionó en el nombre árabe para otra parte del mundo germanoparlante: ¡an-Nimsa para decir “Austria”!

¡El nombre es lobo del nombre!

¡Los nombres que usamos para referirnos a países e idiomas son pequeñas cápsulas del tiempo lingüísticas que capturan la historia política y lingüística, y la relación de nuestro propio idioma en relación con esa historia!

¿Tienes más preguntas sobre tu idioma, el aprendizaje o sobre el alemán? Envíanos un mensaje a dearduolingo@duolingo.com y te responderemos con gusto. ¡Hasta la próxima!