Te damos la bienvenida a otra entrega de Querido Duolingo, la columna de consejos para todas las personas que aprenden idiomas. Ponte al día con entregas anteriores aquí.

¡Hola, estudiantes! Soy la Dra. Emilie Zuniga otra vez. El mes pasado, en Querido Duolingo, escribí sobre algunos de los idiomas más difíciles para los hablantes de inglés. Pero esta semana, estoy aquí para contarte sobre un tema muy diferente, uno con el que me siento muy familiarizada como lingüista y madre que vive fuera de su propia comunidad lingüística.

La pregunta de esta semana:

Ilustración de una carta para Querido Duolingo que dice: Querido Duolingo, ¿Cómo puedes ayudar a tu hijo a aprender tu idioma materno cuando está creciendo en un lugar donde se habla un idioma diferente? Gracias, Tradición Familiar

Criar a un niño en un idioma que no se habla en tu comunidad puede sentirse como una batalla cuesta arriba. Muchos padres se preocupan de que su hijo no aprenda el idioma o que se resista a hablarlo. Pero te tenemos una buena noticia: aunque el camino no siempre será fácil, hay cosas concretas que puedes hacer para apoyar el aprendizaje de tu hijo.

La clave del éxito

Con los niños pequeños, la clave no es solo la exposición:

💡
Lo más importante es ayudar a los niños a crear un vínculo emocional con tu idioma.

Cuando los niños se sienten conectados con un idioma, querrán usarlo. Entonces, ¿cómo creas ese vínculo? Estas son algunas de las formas más efectivas.

1. Habla tu idioma 🗣️

Esto puede parecer obvio, pero lo más poderoso que puedes hacer para ayudar a tu hijo a aprender tu idioma es hablarle de manera constante en ese idioma. Tu hijo nació conectado por naturaleza y aprendió muy temprano que el idioma es una de las mejores herramientas que tienen los humanos para conectarse con otros, así que si una persona cuidadora usa de manera constante cierto idioma, el niño lo aceptará de forma natural y lo absorberá como propio.

Si algunos miembros del hogar no hablan tu idioma, puede que tengas que decidir cómo y cuándo usarlo. Algunas familias adoptan la estrategia de “one person, one language (OPOL)” (una persona, un idioma), donde cada padre habla un idioma diferente. Otras establecen momentos o contextos específicos para cada idioma, como “Dentro de la casa hablamos portugués” o “El fin de semana hablamos árabe”. Aunque crear un equilibrio perfecto de exposición entre los idiomas es prácticamente imposible, incluso un poco de exposición puede ser de gran ayuda.

2. Más personas, más vínculos ❤️

Como los niños tienen tantas ganas de conectarse, otra buena estrategia para ayudarles a amar y adoptar tu idioma es involucrar a otras personas. Si tienes familiares o amigos que hablen tu idioma, haz que formen parte de la vida de tu hijo a través de visitas en persona o videollamadas regulares, mensajes de voz, etc.

Si tienes una comunidad local de hablantes disponible, trata de encontrar otras familias con niños que estén aprendiendo tu idioma y organiza citas de juego o reuniones. No tiene que ser algo formal; simplemente escuchar a otros niños usar el idioma puede reforzar la idea de que es algo normal y valioso. Si no existe una comunidad local, los grupos en línea y citas de juego virtuales pueden ser una excelente alternativa, especialmente a medida que tu hijo crece.

3. Crea una biblioteca en casa en tu idioma 📖

Los libros son una herramienta increíble para la exposición al idioma. Si existen libros infantiles en tu idioma, ¡llena tu casa de ellos! Lee a tu hijo regularmente, comenzando cuando son bebés muy pequeños (¡yo empecé a leerle a mi bebé en mi idioma antes de que naciera!). No solo los estarás exponiendo a los sonidos, melodías, palabras y estructuras de tu idioma, también lo estarás asociando en su memoria y en sus corazones con comodidad y cercanía.

Si es difícil encontrar libros en tu idioma, ¡sé creativo! Traduce mientras lees, contando historias con tus propias palabras. Busca audiolibros, cuentos populares o incluso cómics que se relacionen con los intereses de tu hijo. Y no olvides la narración: contarles sobre tu propia infancia en tu idioma puede ser tan valioso como leer un libro.

4. Usa canciones para dormir y canciones infantiles 🎤

Aunque no hagas nada más, cántale a tu hijo en tu idioma. Para muchas personas, las canciones de cuna, las rimas infantiles y las canciones sencillas son una manera sencilla de introducir el ritmo y los sonidos a tu hijo. Además, tienen un significado cultural: cuando tu hijo escucha estas canciones, está experimentando parte de tu herencia. 

Si te da vergüenza usar tu voz para cantar porque crees que eres un mal cantante, recuerda que tu hijo pequeño no lo sabe y no le importa. ¡Sentirán el amor y la conexión de todos modos! 

Si no recuerdas muchas canciones en tu idioma, ¡no te preocupes! Busca grabaciones en línea, pregunta a tus familiares o inventa las tuyas propias. A los niños les encanta la repetición, y hasta una sola canción repetida cada noche puede crear un vínculo emocional duradero con el idioma.

5. Comparte tu cultura 💑

El idioma no se trata solo de palabras: también abarca cultura, emociones, recuerdos y todo lo que nos hace humanos. Otra forma poderosa de conectar a tu hijo con tu idioma es compartir experiencias que sean significativas para ti. Cocinar un platillo de tu infancia, celebrar una festividad según las tradiciones de tu familia o incluso ver una película especial en tu idioma puede tener un gran impacto.

Por ejemplo, si creciste comiendo dumplings en Año Nuevo u horneando un tipo especial de pan los domingos, ¡invita a tu hijo a participar en el proceso! Háblale en tu idioma mientras cocinas, cuéntale historias sobre cómo lo hacía tu familia y ¡crea una nueva tradición! Estas experiencias crean asociaciones profundas y positivas con el idioma y ayudan a mantenerlo vivo en el corazón de tu pequeño.

El hogar es donde está tu idioma 💚

La clave para enseñar a tu hijo tu idioma en una comunidad donde se habla otro idioma no es solo la exposición, sino también la conexión. Cuando tu hijo ve tu idioma como parte de su amor, familia y alegría, querrá conservarlo.

No tienes que hacerlo todo. Si lo único que haces hoy es cantar una canción en tu idioma o contarle a tu hijo una historia de tu infancia, ¡eso ya es algo! Y con el tiempo, esos pequeños momentos se suman y se convierten en algo realmente significativo: un niño que no solo entiende tu idioma, sino que también se siente en casa en él.

¿Tienes preguntas sobre los idiomas y el aprendizaje? Envíanos un correo electrónico a dearduolingo@duolingo.com y te responderemos con gusto. ¡Hasta la próxima!