Te damos la bienvenida a otra entrega de Querido Duolingo, la columna de consejos para todas las personas que aprenden idiomas. Ponte al día con las entregas pasadas aquí.

¡Hola, usuarios! Estamos de regreso esta semana con una pregunta interesante sobre qué hace que algunos idiomas sean más fáciles (o más difíciles) de aprender. Aquí te explicamos:

La pregunta de esta semana:

Ilustración de una carta dirigida a Querido Duolingo que dice: Querido Duolingo:  Si una persona es en parte cubana, ¿es más fácil aprender español?  Gracias, Tierra Familiar

Definitivamente, vale la pena responder a esta pregunta, y no solo porque también soy en parte cubano y también crecí con muchas ganas de aprender español. 😉 De hecho, ¡es una pregunta que recibimos de lectores de muchos orígenes étnicos y lingüísticos!

La respuesta corta es no... pero, como de costumbre, también hay una respuesta más compleja e inesperada.

Nuestros cerebros son (en su mayoría) pizarras en blanco

La respuesta básica a la pregunta de Tierra Familiar es no: 

💡
Tu ADN, etnicidad y herencia familiar no hacen que el idioma de tu familia sea más fácil de aprender.

Eso es porque cuando nacemos, nuestros pequeños cerebros de bebés son en su mayoría pizarras en blanco. Es posible que hayas escuchado esto antes, pero ¿qué significa?

En el caso del idioma, significa que nuestros cerebros están hechos para aprender idiomas, pero *cuál* idioma depende totalmente de nuestro entorno. Si un bebé escucha mucho coreano, comenzará a aprender coreano, y si escucha mucho noruego, comenzará a aprender noruego, etc. Por supuesto, pueden pasar muchas cosas después de que nace un bebé: podrían escuchar varios idiomas, mudarse de un entorno de idioma a otro, llegar a la adultez y aprender un segundo idioma, o incluso olvidar el primer idioma que conocía.

Entonces, si nuestra genética no programa nuestro cerebro para aprender un idioma específico… ¿por qué sigo diciendo que solo somos en su mayoría una hoja en blanco? 🤔

Eso es porque en realidad aprendemos algo de idiomas antes de nacer 🤯 No como resultado de nuestro ADN, sino porque algunos sonidos llegan del mundo exterior al bebé durante el embarazo. Esto comienza a suceder a fines del tercer trimestre e incluye tipos de sonidos más "generales", como diferentes ritmos y voces, pero no detalles como vocales, consonantes o palabras específicas. Dado que los idiomas pueden tener ritmos realmente diferentes, los recién nacidos pueden distinguir idiomas con *su* ritmo (el ritmo que escucharon durante el final del embarazo) frente a idiomas con un ritmo realmente diferente. (¡Los investigadores hacen estos estudios con bebés de solo unas pocas horas o días de edad!)

Así que, si escuchaste un idioma justo antes de nacer o cuando eras un bebé, tu cerebro sí aprendió algo de él, lo que puede hacer que sea más fácil volver a aprenderlo, pero no es por genética.

Cómo nuestro idioma familiar puede impactar el aprendizaje

Entonces, aunque nuestros cerebros nacen listos para aprender cualquier idioma, las cosas cambian tan pronto como llegamos al mundo. 😅 Estas son algunas maneras en que el idioma de nuestra familia puede tener un impacto en qué tan bien lo aprendemos más tarde, incluso si no lo escuchamos de bebés o mientras crecíamos.

Motivación
Aprender un idioma a un nivel alto de dominio toma mucho tiempo, sin importar la persona y sin importar el idioma. Dado que necesitarás mantenerte constante, la motivación es muy importante, y aprender un idioma en el que tengas un interés personal realmente puede ayudarte a mantenerte motivado. Si estás aprendiendo un idioma para comunicarte con familiares o porque te conecta con la historia de tu familia, tu sentido de propósito puede ayudarte a superar los desafíos (inevitables).

Aprendizaje implícito (¡accidental!)
Si estás aprendiendo un idioma familiar que usan tus parientes o que se usa en tu comunidad, podrías saber más del idioma de lo que te das cuenta. Realizamos mucho aprendizaje de idiomas implícitamente, sin siquiera intentarlo o aprenderlo de manera deliberada, así que si el idioma familiar que quieres aprender es uno con el que has estado en contacto, puede que ya conozcas algo de vocabulario y frases (como saludos o dichos comunes). Es posible que tu cerebro también haya aprendido mucho sobre los sonidos del idioma, ¡incluso si no recuerdas el idioma en sí de manera consciente!

Esta situación es muy común para algunos tipos de bilingües, incluyendo a bilingües de herencia como los niños “No Sabo” y bilingües receptivos, quienes entienden (parte de) su idioma familiar, pero no se sienten cómodos hablándolo. En algunas comunidades bilingües, el codeswitching (mezcla de dos o más idiomas) es común, así que incluso si aún no eres bilingüe, es posible que hayas aprendido algo del idioma al escucharlo mezclado con el idioma que ya conoces.

Oportunidades de práctica
Otra posible ventaja de aprender tu idioma familiar es tener más oportunidades para practicarlo. Dependiendo del idioma y de tu comunidad, puede ser difícil encontrar compañeros de conversación. Si tienes familiares que hablan el idioma que estás aprendiendo, ¡puede que se emocionen mucho por ayudarte a practicar! Entender el idioma natural y conversacional puede ser realmente desafiante, así que ten paciencia contigo mismo (y con tu primo/tía/abuelo involuntario).

Una historia familiar

Hay muchas razones para aprender un idioma, y la familia y la cultura son opciones populares. Tu viaje de aprendizaje tendrá muchas etapas y tomará muchas formas, así que encontrar una razón personal para seguir adelante es una excelente manera de alcanzar tus objetivos de idioma.

¿Tienes preguntas sobre los idiomas y el aprendizaje? Envíanos un correo electrónico a dearduolingo@duolingo.com y te responderemos con gusto. ¡Hasta la próxima!